El Doctor Juan Carlos Gómez Castilla realiza su conocida labor en el área de Traumatología y Cirugía Ortopédica del Centro Médico "La Cuesta" (La Laguna, Tenerife), y ha tenido la gentileza de prestarse a la realización de esta entrevista.
¿Qué es la elongación ósea?
Es una técnica que consiste en alargar progresivamente los huesos largos para mejorar la simetría entre los miembros o la estatura del individuo.
¿Se desarrollan en todos los hospitales?
La elongación de los huesos ha experimentado un progreso significativo de tal forma que mínimas diferencias entre extremidades dejan de ser un problema técnico y se desarrollan en la mayoría de los hospitales; por contra los problemas aparecen en las grandes elongaciones para corregir bajas tallas patológicas que aparecen por la incapacidad relativa de los tejidos para soportar el alargamiento a los que son sometidos.
¿Por qué se justifica esta técnica?
La persona de baja estatura y en especial el acondroplásico por su peculiar anatomía con las extremidades cortas, se desenvuelve con dificultad en un mundo cuyo espacio ambiental (habitación, lugar de recreo, lugar de trabajo, etc.) está preparado para una población con altura y proporciones medias superiores a las suyas. El defecto estético y la baja estatura son tan evidentes en estas personas que pueden dar lugar a problemas psicológicos muy importantes. Hay algunos que se mantienen equilibrados, pero otros tienen gran tendencia al negativismo y la depresión.
¿En que pacientes se puede aplicar?
Las elongaciones óseas de más de 15 cm. están indicadas en aquellos pacientes en que uno o varios segmentos óseos homólogos de las extremidades son igualmente cortos.
¿Cuál es la edad óptima?
La edad ideal para desarrollar estas técnicas es antes o durante la pubertad, para las niñas entre los 8 y 12 años, y los niños entre los 9 a 14 años.
¿Cuáles son las contraindicaciones?
En ciertas circunstancias no debemos realizar una elongación. Las detallo:
Pacientes mayores de 25 años: por las condiciones biológicas del hueso que presenta peor calidad del regenerado óseo que en pacientes jóvenes.
Pacientes menores de 8 años: por su incapacidad para colaborar en el tratamiento.
En los pacientes que tienen un acortamiento del raquis y de las extremidades por lo que una elongación de éstas últimas crearía una disarmonía importante entre el tronco y las extremidades totalmente inaceptable.
Osteoporosis: la débil fijación ósea de los clavos no permite obtener la necesaria estabilidad del sistema.
Alteraciones de articulaciones vecinas: debido al riesgo de que se produzca una luxación. Por ello ante una situación de este tipo debemos estabilizar previamente la articulación, bien mediante cirugía previa o estabilizando la articulación durante el proceso de elongación.
¿En qué se basa?
Para que una elongación se realice en las mejores condiciones debemos respetar los siguientes principios:
Correcta indicación: es muy importante llegar a un diagnóstico correcto antes de practicar una elongación.
Fijación monolateral: preferimos los fijadores monolaterales pues son más fáciles de manejar, evitan la transfixión y son mejor tolerados por los pacientes.
Mínimo traumatismo quirúrgico: del tejido óseo y de las partes blandas y por tanto respetando la integridad de los tejidos osteogénicos.
Velocidad de crecimiento: debe ser adecuada a cada caso, pero en general no debe sobrepasar 1mm/día.
Máxima funcionalidad: la conservación de la función durante todo el tratamiento atenúa las rigideces articulares. Por ello es fundamental la rehabilitación y la carga durante el periodo de distracción y de consolidación.
¿Cuál son los objetivos?
Tres son los objetivos que nos planteamos antes de realizar una elongación:
Información al paciente y a la familia.
Apoyo psicológico: antes, durante y después del alargamiento, no sólo por parte del cirujano y el psicólogo sino también por los padres y familiares. La actitud de los padres, cuando es positiva, estimulante, realista y equilibrada, refuerza la confianza del niño en sí mismo.
Tratamiento quirúrgico: el objetivo de la Cirugía Ortopédica es proporcionar armonía en la longitud del tronco y las extremidades y prevenir y tratar las posibles complicaciones.
¿Para finalizar la entrevista, algún comentario?
Si, quiero hacer hincapié en la importancia de informar al paciente o a los familiares de las siguientes eventualidades:
Duración: generalmente, la duración del tratamiento es de un mes por cada centímetro de alargamiento de la extremidad. Este periodo abarca desde el inicio del tratamiento hasta el momento en que el paciente puede realizar la carga total de la extremidad tras la retirada del fijador externo.
Dolor: durante la fase de alargamiento puede producirse dolor debido a la progresión de los clavos a través de las partes blandas y/o a la distensión muscular. Aunque habitualmente pasajera, la limitación de la movilidad de las articulaciones vecinas es, en algunos casos, permanente. A veces puede ser necesario colocar ortesis profilácticas de la contractura articular. Durante la fase de distracción y fundamentalmente durante la fase de consolidación, el paciente debe realizar cada día los ejercicios de rehabilitación.
Infección: es frecuente que se produzcan infecciones superficiales en la interfase clavo-piel. Las infecciones profundas, aunque posibles, son poco frecuentes. En estos casos es necesario intervenir al paciente.
Lesión peroperatoria: de las estructuras neurovasculares, que puede exigir realizar actuaciones quirúrgicas como la evacuación de hematomas, la revisión de la herida quirúrgica o la práctica de neurolisis.
Riesgo de fractura: especialmente en el fémur, tras la retirada del fijador externo.
Operaciones secundarias: puede ser necesario tener que realzar cirugías secundarias tales como elongaciones tendinosas, aporte de injerto, osteosíntesis, correcciones angulares, etc.
Dr. Juan Carlos Gómez Castilla colegiado 3276
Traumatología y Cirugía Ortopédica
CENTRO MÉDICO LA CUESTA
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