Consejos
muy importantes, recopilados de diferentes biografías de
grandes profesionales en displasias.
Ingrid
Hernández Armas
Efraín
Curbelo Curbelo
(Fisioterapeutas)
Agradecemos
enormemente la labor y el gran esfuerzo que nos han prestado las
Asociaciones PEGRAL, AFAPA y Alexis Fuentes, desde estas páginas
le deseamos mucha suerte en esa lucha.
INTRODUCCIÓN
La palabra acondroplasia proviene del griego “sin formación
cartilaginosa”; concepto que se aleja de la realidad.
Los tejidos cartilaginosos se convierten en hueso durante el desarrollo
fetal y la niñez. En las personas acondroplásicas
sucede un proceso anómalo durante el crecimiento, especialmente
en aquellos huesos más largos. Las células cartilaginosas
de las placas de crecimiento se convierten en tejido óseo
de forma demasiado lenta debido al bloqueo de la producción
de cartílago en las apófisis de crecimiento. Este
proceso da lugar a huesos cortos y como consecuencia, la baja
estatura. Por el contrario, los huesos formados a partir de osificaciones
membranosas (parte del cráneo y huesos faciales) son normales.
El resto de los mecanismos de crecimiento (columnización,
hipertrofia, calcificación y osificación) tienen
lugar normalmente, aunque la cantidad formada es significativamente
menor. Se
trata, por tanto, de un trastorno del desarrollo y del crecimiento
óseo.
La etiología de la acondroplasia es genética, se
produce por la mutación en el brazo corto del cromosoma
4 del gen del receptor 3 del factor de crecimiento del fibroblasto.
En España, la frecuencia de esta patología es de
1 caso cada 20.000 habitantes. La posibilidad de tener un hijo
acondroplásico es del 50% si uno de los padres presenta
la enfermedad y del 75% si ambos son acondroplásicos.
CARACTERÍSTICAS ANATÓMICAS DE LOS ACONDROPLÁSICOS
Talla adultos: 122-144 cm. (hombre); 117-137 cm. (mujer).
Desproporción entre tronco normal y extremidades cortas.
Caja toráxica pequeña y aplanada antero-posteriormente.
Cráneo ancho y cara pequeña.
Frente y mandíbula prominentes. sigue >>>
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